Los fuegos artificiales son parte fundamental de los festejos de la Independencia de México.
Pero para miles de personas esa emoción se convierte cada año en dolor y lesiones permanentes, en especial para los niños entre 5 y 9 años.
El estar en contacto con fuego, pone en peligro a quien lo manipula y también a quien está a su alrededor.
Las quemaduras pueden provocar problemas emocionales y físicos.
En quemaduras más profundas, el niño puede presentar infecciones, quedar desfigurado, con cicatrices y perder movilidad en una o varias partes del cuerpo.
No te arriesgues ni arriesgues a tus hijos e hijas.
No compres cohetes ni fuegos artificiales
Evita que los niños compren y quemen cualquier tipo de fuego artificial
En caso de asistir a un espectáculo pirotécnico, observarlo a 400 metros del lugar de lanzamiento y obedece los señalamientos de seguridad
Recuerda que todos los objetos que contienen pólvora, una vez encendidos, son incontrolables
Los cohetes y fuegos artificiales de cualquier tamaño contienen pólvora, por lo que pueden provocar quemaduras.

