Preguntas frecuentes
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¿A qué edad debo vacunar a mi bebé y cuáles son las vacunas que debe recibir?
El esquema de vacunación en México comienza desde el nacimiento. La primera vacuna (BCG y Hepatitis B) se aplica en las primeras 12 horas de vida. A los 2, 4 y 6 meses se administran vacunas contra enfermedades como rotavirus, neumococo, pentavalente (difteria, tosferina, tétanos, polio y Haemophilus influenzae) y hepatitis B. Entre los 12 y 18 meses se aplican refuerzos importantes como la triple viral (sarampión, rubéola, parotiditis) y varicela.
En Healthy Kids Polanco seguimos el esquema oficial mexicano y ofrecemos también vacunas adicionales recomendadas como la del meningococo y la influenza anual. Durante nuestras consultas de vacunación, revisamos el esquema completo de su hijo, resolvemos dudas sobre posibles efectos secundarios y programamos las siguientes dosis.
Señales de alerta post-vacunación: Si su bebé presenta fiebre superior a 39°C que no cede con antitérmicos, llanto inconsolable por más de 3 horas, convulsiones, dificultad para respirar o inflamación severa en el sitio de aplicación, acuda inmediatamente al consultorio o a urgencias. La fiebre leve y el malestar durante 24-48 horas son normales.
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¿Qué hago si mi hijo tiene fiebre? ¿Cuándo debo preocuparme?
La fiebre es una respuesta natural del cuerpo ante infecciones y no siempre es peligrosa por sí misma. En niños mayores de 3 meses, puede manejar fiebre menor a 38.5°C con medidas físicas: ropa ligera, baños tibios y buena hidratación. Para fiebre superior a 38.5°C, puede administrar paracetamol o ibuprofeno según la dosis recomendada para el peso de su hijo.
Acuda inmediatamente si: su bebé es menor de 3 meses con cualquier fiebre superior a 38°C, la fiebre supera 40°C, persiste más de 3 días, su hijo presenta rigidez de nuca, manchas en la piel que no desaparecen al presionarlas, dificultad para respirar, convulsiones, llanto inconsolable, vómitos persistentes, no orina en 8-12 horas o está excesivamente somnoliento y difícil de despertar.
En nuestro consultorio ofrecemos consultas de urgencia el mismo día para evaluar la causa de la fiebre. Nunca administre aspirina a menores de 18 años ni alterne antitérmicos sin supervisión médica. La fiebre acompañada de estos síntomas graves requiere atención inmediata para descartar infecciones serias.
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¿Hasta qué edad debo dar lactancia materna exclusiva y cómo empiezo con la alimentación complementaria?
La Organización Mundial de la Salud recomienda lactancia materna exclusiva durante los primeros 6 meses de vida. Esto significa que su bebé no necesita agua, jugos ni otros alimentos durante este período. La leche materna proporciona todos los nutrientes, anticuerpos y líquidos necesarios. Puede continuar la lactancia junto con alimentos complementarios hasta los 2 años o más.
A partir de los 6 meses, cuando su bebé muestra señales de estar listo (se mantiene sentado con apoyo, ha perdido el reflejo de extrusión, muestra interés por la comida), puede iniciar alimentación complementaria. Comience con papillas o alimentos blandos una vez al día, introduciendo un alimento nuevo cada 3 días para identificar posibles alergias. Incluya verduras, frutas, cereales, proteínas y grasas saludables.
En nuestro servicio de nutrición infantil diseñamos planes personalizados de alimentación complementaria según las necesidades de cada bebé. Señales de alerta: rechazo persistente de alimentos, pérdida de peso, dificultad para tragar, vómitos frecuentes, erupciones severas o dificultad respiratoria tras introducir nuevos alimentos. Estos síntomas requieren evaluación inmediata para descartar alergias o problemas de deglución.
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¿Cómo sé si mi hijo se está desarrollando normalmente? ¿Cuáles son los hitos importantes?
Cada niño se desarrolla a su propio ritmo, pero existen hitos generales que ayudan a identificar un desarrollo adecuado. A los 2 meses, su bebé debe sonreír, seguir objetos con la mirada y levantar brevemente la cabeza. A los 6 meses, voltea, se sienta con apoyo y balbucea. Al año, la mayoría camina con apoyo, dice "mamá/papá" y señala objetos. A los 2 años, combina dos palabras, corre y sube escaleras. A los 3 años, habla en oraciones simples, salta y dibuja círculos.
Durante nuestras consultas de rutina y seguimiento del desarrollo evaluamos estas áreas: motora gruesa (caminar, saltar), motora fina (agarrar objetos, dibujar), lenguaje, socialización y cognición. Realizamos pruebas de detección según la edad para identificar tempranamente cualquier retraso.
Señales de alerta que requieren evaluación inmediata: pérdida de habilidades previamente adquiridas, ausencia de contacto visual a los 6 meses, no balbucea a los 12 meses, no camina a los 18 meses, no dice palabras comprensibles a los 2 años, o comportamientos muy repetitivos. La intervención temprana es crucial, así que agende una cita si tiene preocupaciones sobre el desarrollo de su hijo.
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¿Es normal que mi bebé llore tanto? ¿Cómo calmo el llanto excesivo?
El llanto es la única forma de comunicación de los bebés y es completamente normal. Los recién nacidos lloran 1-3 horas diarias en promedio. Las causas más comunes son hambre, pañal sucio, sueño, necesidad de contacto, frío/calor, sobreestimulación o gases. Algunos bebés experimentan cólicos del lactante (llanto intenso más de 3 horas al día, 3 días a la semana) que típicamente aparecen a las 2 semanas y mejoran hacia los 3-4 meses.
Para calmar a su bebé: verifique necesidades básicas, cárguelo con contacto piel a piel, mézalo suavemente, use ruido blanco, ofrezca chupón, haga masajes abdominales circulares o intente cambios de posición (sobre su antebrazo boca abajo). Si está amamantando y hay cólicos, puede evaluar eliminar lácteos de su dieta.
Busque atención inmediata si: el llanto es agudo o diferente al habitual, está acompañado de fiebre, vómitos, diarrea, dificultad respiratoria, rigidez corporal, fontanela abultada, no se consuela con nada durante horas, hay signos de lesión o si usted siente que no puede manejarlo (está bien pedir ayuda). En nuestro consultorio ofrecemos asesoramiento a padres para manejar situaciones estresantes como el llanto excesivo.
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¿Cada cuánto debo llevar a mi hijo a consultas de revisión si está sano?
Las consultas preventivas o de control son fundamentales para monitorear el crecimiento, desarrollo y detectar problemas tempranamente. En el primer año de vida, las consultas son más frecuentes: al nacer, a los 15 días, mensualmente hasta los 6 meses, luego a los 9 y 12 meses. Entre 1-2 años, cada 3-4 meses. De 2-5 años, cada 6 meses. A partir de 5 años y hasta los 18, una consulta anual es suficiente si no hay problemas de salud.
Durante estas consultas de rutina en Healthy Kids Polanco realizamos: medición de peso, talla y perímetro cefálico, evaluación del desarrollo psicomotor, revisión física completa, actualización del esquema de vacunación, orientación nutricional según la edad, detección de problemas visuales y auditivos, y asesoramiento a padres sobre temas relevantes (sueño, disciplina, seguridad).
No espere a la siguiente cita programada si: nota cambios importantes en el comportamiento de su hijo, pérdida de peso, retrasos en el desarrollo, problemas de alimentación persistentes, o cualquier preocupación específica. Estas consultas preventivas son su oportunidad para resolver dudas en un ambiente tranquilo y planificado, diferente a las urgencias.
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¿Qué hago si mi hijo se golpea la cabeza? ¿Cuándo es peligroso?
Los golpes en la cabeza son extremadamente comunes en la infancia. La mayoría son leves y solo causan un chichón superficial sin consecuencias. Inmediatamente después del golpe, observe a su hijo durante 24-48 horas. Aplique hielo envuelto en tela durante 10 minutos cada hora las primeras 4 horas. Puede darle paracetamol para el dolor (nunca ibuprofeno las primeras 24 horas por riesgo de sangrado). Es normal que esté irritable o llore mucho inicialmente.
Permítale dormir normalmente pero despiértelo cada 2-3 horas durante la primera noche para verificar que responde adecuadamente. Un chichón grande no significa mayor gravedad; de hecho, indica que la inflamación salió hacia afuera.
Acuda inmediatamente a urgencias si: su hijo pierde el conocimiento (incluso brevemente), vomita más de 2 veces, presenta convulsiones, somnolencia excesiva o dificultad para despertar, salida de líquido o sangre por nariz u oídos, pupilas de diferente tamaño, dolor de cabeza que empeora progresivamente, confusión, mareo persistente, visión borrosa, debilidad en brazos o piernas, o si el golpe fue desde altura significativa o a alta velocidad. Estos síntomas pueden indicar lesión cerebral que requiere evaluación neurológica urgente.Aquí va la descripción
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¿Mi hijo come muy poco, debo preocuparme? ¿Cómo mejoro su apetito?
La percepción de "comer poco" es una de las preocupaciones más frecuentes, pero a menudo los niños están recibiendo lo necesario. Los niños regulan naturalmente su apetito según sus necesidades de crecimiento. Entre 1-5 años es normal que el apetito disminuya comparado con el primer año, ya que el ritmo de crecimiento se desacelera. Los niños pueden tener días de mucho apetito y otros con casi nada.
Para mejorar la alimentación: establezca horarios regulares (3 comidas y 2 colaciones), limite líquidos entre comidas, evite distracciones (TV, tablets), sirva porciones pequeñas, coman en familia, no lo fuerce ni lo presione, ofrezca variedad de alimentos saludables y déjelo explorar texturas y sabores. Evite usar comida como premio o castigo.
Señales de alerta: pérdida de peso o estancamiento del crecimiento por más de 3 meses, palidez extrema, fatiga constante, rechazo absoluto de grupos alimenticios completos, vómitos frecuentes, dolor abdominal recurrente o cambios drásticos en hábitos intestinales. En nuestro servicio de nutrición infantil y control de crecimiento evaluamos si el peso y talla están dentro de percentiles adecuados, descartamos problemas médicos y diseñamos estrategias personalizadas para mejorar la alimentación.Aquí va la descripción
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¿Cómo sé si mi hijo tiene una alergia alimentaria? ¿Qué debo hacer?
Las alergias alimentarias afectan aproximadamente al 8% de los niños. Los alérgenos más comunes son leche de vaca, huevo, pescado, mariscos, nueces, cacahuates, soya y trigo. Las reacciones pueden ser inmediatas (minutos a 2 horas después) o tardías (hasta 48 horas). Los síntomas incluyen: erupciones o ronchas en la piel, hinchazón de labios/lengua/cara, vómitos, diarrea, dolor abdominal, tos, congestión nasal o dificultad para respirar.
Si sospecha una alergia, anote el alimento consumido, cantidad, tiempo hasta síntomas y tipo de reacción. Elimine temporalmente el alimento sospechoso y acuda al consultorio para evaluación. No elimine grupos alimenticios completos sin orientación médica, especialmente lácteos o huevo, ya que son importantes nutricionalmente.
EMERGENCIA - Llame al 911 si: presenta dificultad severa para respirar, hinchazón importante de garganta, mareo extremo, pérdida de conciencia, labios/piel azulada o sensación de ahogo. Esto es anafilaxia y requiere adrenalina inmediata. En consulta podemos realizar pruebas específicas, plan de eliminación controlada y reintroducción supervisada. Si confirma alergia severa, le enseñaremos a usar autoinyector de epinefrina y crear plan de acción para escuela y cuidadores.

